En el marco de los 50 años del 24 de marzo de 1976, nuestra ciudad se reunió para reflexionar sobre una etapa que marcó profundamente la historia de la Argentina. Fue una jornada de memoria, respeto y reafirmación de los valores democráticos que nos unen, recordando que la fuerza de nuestra sociedad reside en no olvidar.
Junto al Intendente Marcos Ferrer, destacamos la importancia de mantener viva la memoria colectiva y proteger la verdad. Recordamos que la dictadura fue una de las etapas más atroces y violentas de nuestro país, resaltando que ningún argumento, documento o relato puede justificar lo injustificable, y que es responsabilidad de cada generación garantizar que estos hechos NUNCA MÁS vuelvan a ocurrir.
La democracia no es un destino final, sino un camino que debemos construir y proteger todos los días, desde nuestras escuelas, hogares y calles. Una sociedad que recuerda se fortalece, y esta jornada nos invita a seguir defendiendo la libertad, la justicia y la vida.
