El Balneario Municipal fue el escenario del último encuentro del año, donde compartimos una clase abierta y gratuita de yoga en plena naturaleza. Un momento para pausar, respirar profundo y conectar con el presente, despidiendo el año desde la calma.
A través de las posturas, la respiración y el silencio, vivimos una jornada especial para soltar tensiones y reencontrarnos con la serenidad que propone esta práctica.
Gracias a todas las personas que participaron y acompañaron este cierre, y a quienes fueron parte de cada encuentro a lo largo del año.
